sábado, 10 de noviembre de 2012

“La gente sólo se acuerda del campeón“


Luego de tres partidos de su debut en Boca Juniors logró su primera ovación, la primera de muchísimas. Deslumbró con su juego inigualable y ganó el cariño de la gente tras conseguir el 6-0 ante Huracán. “Me la tocó el ‘Negro’ Tchami y yo la agarré en el borde del área, sin mucho recorrido para el pie. Le pegué, dio en el palo y se metió. Fue mi primera ovación en ‘La Bombonera’. Me sentí en la gloria”, así describió su primer gol, con la azul y oro, Juan Román Riquelme, un ídolo inolvidable del club.
Lo que más sorprendió a todos de Riquelme, no fue sólo su excelente manejo de la pelota, sino que era uno de los pocos que pensaba el juego, burlaba a los defensores con sus asistencias de goles, y mucho más cuando convertía.  Siempre se mostró como una persona introvertida fuera de la cancha,  como alguien a quien la atención no parecía importarle. Muy distinto era  en los 90 minutos de un partido de fútbol. Todas las miradas, comentarios, halagos y hasta incluso críticas se dirigían a él, era el centro de la atención. Muchos comentaristas sostuvieron “si Riquelme está bien, Boca juega bien”, poniendo toda la responsabilidad sobre sus hombros. Responsabilidad que supo sobrellevar, siempre se lo vio aconsejando a sus compañeros y como la cabeza del equipo, era el director técnico en la cancha.
Actualmente el equipo se ve desorientado, muchos jugadores siguen esperando la indicación del 10, de su enganche, de su amigo, quien los abandonó tras la derrota de la final de la Libertadores en el Pacaembú. Conteniendo las lágrimas, casi sin poder hablar, Riquelme afirmó lo que nadie quería oír: “No voy a continuar, amo al club y voy a estar agradecido por siempre con la gente de Boca. El compromiso que tengo con este club es muy grande y me siento vacío, no tengo nada más para darle. No sé si le he dado mucho, poco o nada, pero ya no puedo darle más”.
Sin dudas esa noche marcó un antes y un después en la historia de Boca Juniors, Riquelme dejaba la camiseta que siempre se encargó de defender. Él como hincha del club sentía a flor de piel las derrotas y disfrutaba, como un xeneize más, los triunfos. Su amor por el club no le permitía fallarle, en su último tiempo no era el mismo que el de aquel debut, su nivel de juego había bajado y él lo supo ver. “Acá no puedo hacer la mitad, acá tengo que estar al cien por cien. Soy bostero y voy a morir bostero”, Juan Román Riquelme.





viernes, 3 de agosto de 2012

Amor descuidado.

Viven aturdidos en un mundo al que no pertenecen, se sienten ajenos a todo. Grandes actores fingiendo felicidad, hacen todo lo que los demás pretenden que hagan. Ella por un lado, él por el otro, haciendo exactamente lo mismo, sintiendo el mismo dolor en el pecho constante, llorando a la misma hora sólo que en diferentes camas. Todo parece perfecto en cada una de sus vidas, hasta que se encuentran. El destino los vuelve a cruzar y sus ojos no dejan de transmitirse pasión, felicidad, esperanza. El entorno logra que el buen trabajo del destino sea arruinado, su reencuentro fue breve pero suficiente para despertar en ellos emociones que creían olvidadas. Creen mucho en su amor, pero temen revelarlo, sólo se limitan a esperar el momento adecuado para ser realmente felices y dejar de fingir, juntos, por siempre y para siempre, como prometieron en su adolescencia. 

martes, 12 de junio de 2012

Indiferencia.

Hace muchos días que no escribo, y no se si es la consecuencia de estar muy feliz, o muy triste, o tal vez, carente de sentimientos. Si estaría muy feliz supongo que me gustaría poder transmitirles felicidad, y si ese sentimiento fuera la tristeza me gustaría poder hacerles saber, a los que se sienten así, que hasta en el más profundo dolor pueden encontrar a alguien que los entienda. Pero, lamentablemente, creo que la causa de que no escriba es estar carente de sentimientos. Y digo lamentablemente porque siempre es mejor sentir algo, por más doloroso que sea, que no tener sentimiento para demostrar, ser indiferente a los sentimientos es básicamente no ser una persona. Lo peor de todo esto, es que no extraño sentir, extraño escribir.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Abandono por amor.

Una lágrima rueda por su mejilla y cae sobre la foto, otra sobre el mármol helado, y la tercera humedece una pequeña parte de la tierra. Miles de recuerdos pasan por su mente, la esperanza de poder volver el tiempo atrás siempre esta vigente. Piensa en las últimas palabras, desea que hayan sido otras. Nace nuevamente en ella la bronca hacia un ser superior y la duda sobre su existencia. Ve hacia su alrededor y se siente sola, completamente sola, sin nadie que la proteja. Nadie daría la vida por ella. Mejor dicho, nadie más lo haría.

viernes, 4 de mayo de 2012

"Autorretrato"

El autorretrato es uno de los ejercicios de análisis más profundos que puede hacer un artista.

Mi pelo, el miedo al cambio.
Mis cejas, la exageración de mis expresiones.
Mis oídos, testigos de palabras fuertes e inolvidables de mis seres más queridos.
Mi nariz, aromas que marcaron mi vida.
Mis mejillas, dueñas de los besos más tiernos.
Mi sonrisa, la felicidad fingida a la perfección.
Mis ojos... con ellos no puedo engañar, mi mirada transmite honestamente mis sentimientos. Abundan en ellos tristeza causada por el orgullo que no supe manejar, los errores que no supe ver.
Me acuerdo de una mirada, de su mirada. Ésta me transmitió sufrimiento y decepción, su recuerdo hace nacer mis lágrimas.  Fui la causante de ese recuerdo, la culpable de dibujar en su mirada esos sentimientos, los cuales ahora reflejan mis ojos. Ya no son los mismos, mi alma ya no es igual, mi corazón se debilita, pero mi sonrisa sigue firme. Ella nunca me abandona.

martes, 1 de mayo de 2012

Ausencia.

Cada día que paso sin tu voz
siento como me desprendo de vos.
Y recuerdo cuando éramos solo uno, mi amor.
Pero es sólo pasado, corazón.

A tu sonrisa le falta brillo,
a tus ojos resplandor.
No es tan triste el adiós
cuando se agota el amor.

Pero es difícil dejar ir
las personas que te hicieron feliz,
sin saber qué camino seguir
para evitar ser infeliz.

domingo, 22 de abril de 2012

El arte de fingir...

No sabe qué hacer, la observa de lejos,radiante como siempre, bailando y sonriendo como acostumbra a hacer. A la mente se le vienen muchos recuerdos, risas, besos, caricias, decepción, lágrimas.
Hace mucho tiempo él decidió lo que creía mejor para los dos, y no se arrepiente salvo cuando la vuelve a ver.
Felicidad, eso ve en su sonrisa. Entre toda la gente del boliche se cruzan, se miran, y él se da cuenta que su mirada no le transmite la felicidad que sí su sonrisa, los ojos que él tanto elogió le transmiten tristeza, melancolía... Siente un vacío en su pecho y se aleja, haciendo ajeno un sentimiento que nunca dejó de sentir.