El autorretrato es uno de los ejercicios de análisis más profundos que puede hacer un artista.
Mi pelo, el miedo al cambio.
Mis cejas, la exageración de mis expresiones.
Mis oídos, testigos de palabras fuertes e inolvidables de mis seres más queridos.
Mi nariz, aromas que marcaron mi vida.
Mis mejillas, dueñas de los besos más tiernos.
Mi sonrisa, la felicidad fingida a la perfección.
Mis ojos... con ellos no puedo engañar, mi mirada transmite honestamente mis sentimientos. Abundan en ellos tristeza causada por el orgullo que no supe manejar, los errores que no supe ver.
Me acuerdo de una mirada, de su mirada. Ésta me transmitió sufrimiento y decepción, su recuerdo hace nacer mis lágrimas. Fui la causante de ese recuerdo, la culpable de dibujar en su mirada esos sentimientos, los cuales ahora reflejan mis ojos. Ya no son los mismos, mi alma ya no es igual, mi corazón se debilita, pero mi sonrisa sigue firme. Ella nunca me abandona.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario